martes, 13 de octubre de 2009

No es otra tonta película de nazis: sobre Bastardos sin gloria



Hace ya algunos meses vi este trailer y entonces me pareció que Quentin Tarantino estaba a punto de caerme muy, pero muy mal (y miren que soy ávida fanática de ambos volúmenes de Kill Bill): otra película más se unía a la gran lista de cintas hollywoodenses sobre los pérfidos nazis y cómo "la historia" -léase los gringos- puso un hasta aquí a su reinado del mal. "Ahí vamos de nuevo", refunfuñó el pequeño nazi que llevo dentro. Con este antecedente, supuse que iba a odiar la película pero de todas formas me lancé a verla [1], un poco por morbo, otro poco por "cultura general". Oh, ¡cuán equivocada estaba! Voy llegando de ver
Bastardos sin gloria y me dejó un gran sabor de boca, eso si, un sabor a balas, sangre y, sobre todo, mucho nitrato de plata.

A pesar de que
Bastardos sin gloria es larguísima (nomás dura 2 horas con 33 minutos) y de que Brad Pitt (que me cae en el hígado y me parece pésimo actor) es "nuestro héroe", después de batallar al principio con la película, el innegable oficio de Tarantino me ganó por completo: me la creí pues. Tras la secuencia inicial estaba enganchadísima en la trama y confieso que me la pasé literalmente gritando y manoteando de los nervios... y de la risa.

Por lo que puede apreciarse en el trailer, uno pensaría que
Bastardos sin gloria es la historia de los bastardos del título, un grupo de renegados judíos y gringos que en la Francia ocupada van por la cabellera de cuanto nazi se les cruce en el camino (después de matarlo, por supuesto). Comandados por el híper hillbilly, ultra arrogante y oh-so-very-proud-to-be-an-american teniente Aldo "el Apache" Raine (Brad Pitt), los bastardos se involucran en la Operación Kino, una misión de la inteligencia británica que busca matar al mismísimo Führer cuando asista a la première de la cinta El orgullo de la nación, realizada por el mismísimo Goebbels [2]. Pero lo que nadie sabe es la verdadera identidad de la propietaria del pequeño cine donde se llevará a cabo el estreno: detrás de la sencilla y callada Emmanuelle Mimieux se esconde Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent, excelente), una chica judía que tiene siniestros planes para sus invitados de honor.

Aunque la historia de Shosanna sea solamente una subtrama en Bastardos sin gloria me parece que la película en realidad gira en torno a ella. Shosanna es la única superviviente de la masacre de su familia a manos del coronel nazi Hans Landa (el estupendo Christoph Waltz que se lleva las palmas y la película de calle) cuando éste descubre su escondite en la modesta casa de una familia de campo que les ha dado asilo. Años después en París, el héroe condecorado y actor en ciernes Fredrick Zoller (Daniel Brühl, quien tantísimo me gustó en esa película maravillosa, Adios a Lenin) se infatúa con Shosanna y sutilmente la obliga a que el estreno de la película de sus hazañas de guerra se lleve a cabo en el cine del cual es dueña.
En una escena realmente perturbadora, Shosanna se reencuentra con Landa (a cargo de la seguridad del evento) y a partir de entonces comienza a fraguar su venganza, uno de los temas favoritos de Tarantino.

Bastardos sin gloria es una verdadera joyita de lo estupendo que maneja a lo largo de sus más de dos horas una mezcla de suspenso y humor difícil de mantener, mezcla extraña y peculiar pero muy entretenida. Tomemos por ejemplo la secuencia en que, para entrar a la première, Raine y dos de sus bastardos -Donny "el Oso judío" [3] Donowitz (Eli Roth, protegido de Tarantino que dirigió las dos películas de Hostal) y Omar Ulmer (Omar Doom)- se hacen pasar por cineastas italianos sin saber que Landa habla italiano con fluidez: el espectador (yo en este caso) se debate entre reirse a carcajadas frente al ridículo acento italiano de los bastardos, aunado a su completa imposibilidad de entablar un diálogo con Landa, o sudar profusamente debido a la inquietud que provoca el hecho de que Landa va a descubrir la impostura en cualquier momento.

No quiero revelar más de Bastardos sin gloria porque parte de su encanto es ignorar en qué terminará todo este embrollo, pero debo hacer un comentario bien ideológico (como es mi costumbre) sobre el final de la cinta, un grandísimo spoiler que coloco como nota en este post [4] y que recomiendo no leer sin antes haber visto la película. Ya saben que me choca agüarle la diversión a los potenciales y expectantes espectadores. Aderezada con un típico soundtrack tarantinesco -ecléctico, maravilloso y harto referencial: desde Cat People de David Bowie hasta las composiciones de Ennio Morricone, préstamo de varios spaghetti westerns-, Bastardos sin gloria no tiene pierde. Si de dar estrellas se trata, le doy cinco de cinco.

NOTAS
1. Lo que más me chocó de toda esta velada en el cine fue haber dejado mi dinero en Cinemex...
2. Según creo, pero no me hagan mucho caso, Goebbels nunca dirigió una película él mismo, aunque fue el antisemita mandamás del Ministerio de Propaganda e Información del Tercer Reich y controló en su totalidad la producción cinematográfica alemana de aquel periodo. Me parece que la inclusión de Goebbels como personaje en Bastardos sin gloria de verdad que sale sobrando.
3. Bear Jew en inglés, lo que en realidad debiera traducirse al español como el "Judío desnudo". Si hubiera sido Jew Bear entonces si que aplicaría llamarlo el "Oso judío". Pinches traducciones a la mexicana...
4. ADVERTENCIA: SUPER SPOILER Favor de no leer sin haber visto la película, a menos que no te interesa verla o, de plano, no te importe saber algo que potencialmente puede arruinarte Bastardos sin gloria. Lo que ocurre al final de la película es más o menos lo siguiente: Shosanna ha filmado un mensaje para los nazis que inserta en el último rollo de la película que están viendo. Justo en el momento en que la cara de Shosanna aparece en pantalla y revela que "la venganza de la judía" pende sobre ellos cual espada de Damocles, Marcel (Jacky Ido), amante de Shosanna, arroja una colilla de cigarro a una enorme pila de rollos de película de nitrato de plata, lo que causa un estallido masivo. La sala de cine se convierte en una trampa de humo y fuego al tiempo que se escuchan las carcajadas grabadas y muy macabras de Shosanna quien, en un duelo digno del salvaje y viejo oeste, ha descargado su pistola sobre Zoller que antes de morir también le propina certeros tiros que la matan. Los nazis corren despavoridos y en el pandemonium imperante los bastardos que están dentro de la sala -Donowitz y Ulmer (quienes, por cierto, llevaban explosivos para hacer su propio kaboom)- aprovechan para matar a balazos al mismísimo Führer y al mismísimo Goebbels. O sea: el pequeño antinazi judío que Tarantino lleva dentro se explaya y engolosina en una orgía de disparos y se da el lujo de reescribir de un plumazo la historia, al más puro estilo gringo del you wish you had... Obviamente Bastardos sin gloria no pretende ser fiel a los hechos, pero precisamente por esto me parece que no era necesario involucrar al Führer en la trama pues hubiera tenido el mismo sentido haber matado en este maremagnum de violencia a cualquier alto (y hasta ficticio) miembro de la SS. Esta licencia que Tarantino se toma me suena demasiado demagógica y burdamente efectista. Pero eso no es todo: Landa, como era de esperarse, ha desenmascarado y capturado a Raine. En una escena genial, Landa negocia con los gringos salvadores via radio su rendición y el final de la guerra esa misma noche a cambio de ser eximido de sus crímenes (entre otras cosas) frente a lo que sospecha es la inminente muerte de Hitler. Landa consigue lo que quiere pero no se escapa de ser objeto del ritual por el que los bastardos se han granjeado el miedo de los alemanes: con su cuchillote de apache, Raine le marca una suástica en la frente para que nunca se le olvide su infame pasado nazi... Y tán tán, fin.

Trailer cortesía de hitfixcom.

13 comentarios:

Alicia Andares dijo...

genial, genial: comparto casi todo, excepto que Brad Pitt no me cae en el hígado, y hasta me gusta como actor... de ahí en jueras... yes, nena

Patricia dijo...

Hola, si definitivo que la peli nunca se cae y te mantiene en un muy buen mood.
Estoy de acuerdo con Alicia de que Brad es Brad
por algo Angelina lo tiene y ni modo. (No seas celosa)
Tu Nimbemon ya puedes escribir en el Reforma (o cualquier otro) que lo haces mejor que ellos.
Saludos

abel dijo...

cREO ES LA MEJOR CRITICA (POR CIERTO BIEN HECHA) DE TODAS LAS QUE HE LEÍDO EN MUCHOS AÑOS BUENO REALMENTE EN 15 O 17 NO SOY MUY GRANDE HASTA ME DAN GANAS DE IR A DEJAR MI DINERO EN CINEMEX.

otro nacho dijo...

de entrada también me encantó la peli... y creo que lo que más me gustó fue la crítica (exibiendo y usando con maestría el aburdo, la manipulación melodramática, los clishés infinitos) que hace la narrativa de la segunda guerra

nimbemon dijo...

ayyy!!! gracias por la flores y si... no me cae bien Brad Pitt :( es demasiado... guapo y güero!!!

Alejandra dijo...

antes que nada creo que la advertencia de "no leer si no la ha visto y quiere verla" debería de estar al principio del post, no al final...
por suerte no leí más que las primeras líneas, conseguiste algo muy bueno: ahora me estoy saboreando ver la película y leer tu reseña!!!!
gracias! y la comentamos después del viernes.

Anónimo dijo...

Siento que el nivel de análisis que hacen muchos blogeros sobre Bastardos sin Gloria se queda en un nivel muy superficial, porque no logran salir de la empatía estética que Tarantino logra con sus películas.

Creo que ese es precisamente el logro de Tarantino: hacer películas muy estilizadas que logran diluir su verdadero mensaje: la glorificación de la violencia por la violencia. Así como antaño se glorificaba el arte por el arte.

De hecho Tarantino no se burla de los clichés del cine de Holocausto o de la Segunda Guerra Mundial, sino que hace un pastiche (western, cine de guerra, comedia) no para demostrar lo absurdo de la guerra o lo absurdo de las películas de guerra, sino para burlarse del contendio ético de las narrativas de las películas de la Segunda Guerra Mundial. Sus héroes tienen más de héroes de cómics que de personajes con conflictos existenciales o éticos. Todo ello le sirve para desplazar la narración crítica por la ironía que se deleita con la violencia: es un cine totalmente cínico, que se sabe cínico y disfruta con su cinismo.

En resumidas cuentas: Tarantino no hace un cine que sea crítico, sino que se burla de los que piensan que el cine pueda ser crítico o ético. Su propuesta es que el cine es pura alegoría o diversión que puede hacer con la historia un cuento de comic pop. Es simplemente el lado "alternativo" del cine comercial holliwoodense.

Si no comparen a Tarantino con otros cineastas que usan también la ironía y la desconstrucción narrativa de tópicos clásicos como Sam Medendes, Todd Solandz, Jim Jarmush o Gus Van Sant y verán la gran diferencia entre un cínico por excelencia -como Tarantino- y un ironista crítico como los demás que menciono.


Les recomiendo el siguiente artículo que a mi parecer es la mejor crítica que se ha hecho sobre la película:

http://ojosabiertos.wordpress.com/2009/10/12/el-secreto-de-los-bastardos/

The fool dijo...

A mí me encantó, Tarantino demuestra que puede usar 2 veces seguidas el tema de la venganza femenina con una maestría impecable.
De todas las delicias de la peli disfruté demasiado los diálogos, me gustaron tanto como los de perros de reserva, pulp fiction y kill bill.
Brad Pitt me gusta mucho pero no niego que por primera vez le robaron la película.

Beatriz dijo...

Yo no la he visto y he oído y leído bastante sobre ella así que me veo obligada a verla.
De entre la blogósfera me quedo con dos opiniones: la tuya y esta otra:
http://lelrufianmelancolico.blogspot.com/2009/10/el-cine-bastardo-y-ya-sin-gloria-de.html

Contrarias como siempre que de Tarantino se habla.

Un beso y a ver si no me la quitan de cartelera antes de que me decida ir a verla.

Alejandra dijo...

cualquiera que se aventure a hacer un análisis de los Bastards se embarca, se enmaraña y se pierde... por lo que tiendo a estar de acuerdo con todos los comentarios, todos, que he leído al respecto. no me parece que sea una película que deba tomarse en serio, ni que busque ser tomada en serio. eso no significa que la trama, la narración, los personajes, los diálogos y todos los aspectos técnicos sean simplemente geniales.
y el final, más que un SPOILER, es el único posible y aceptable para semejante relato!!
Tarantino consiguió lo que todos los demás sólo fantasearon: destrozarle la cara a Hitler a punta de metralleta, y matar a todos los nazis juntos... es sencillamente la Venganza Universal, la Redención de la Historia, y el definitivo CARPETAZO al tan lacrimoso y sobremanipulado tema del holocausto.
Después de Bastards (y que los judíos sean unos bastardos es ya la cereza del pastel!) el pobre género deberá reinventarse o morir...
Gracias Tarantino!!!

Anónimo dijo...

Por cierto es nitrato de celulosa, no nitrato de plata.

Mario dijo...

pues será el sereno mi querida nimbemon pero no me gusto nadita... y soy fan del atarantino ese... je,je.,je

Posteando en Trujillo dijo...

APortes buenos :)
posteandoentrujillo.blogspot.com