lunes, 27 de abril de 2009

Reflexiones sueltas del quehacer cotidiano

I

Es increíble la cantidad de cosas que se le pueden ocurrir a uno cuando hace la limpieza. Ya sea barriendo, aspirando, sacudiendo, trapeando, lavando trastes o ropa, mi cabecita loca se pone a pensar y pensar. Eso si: no plancho, prefiero sacudir vigorosamente la ropita y colgarla en ganchos justo después del centrifugado y, así, evitar arrugas innecesarias. Digo, toda prenda tiene ciertos pliegues consustanciales y pa’ que quiere uno batallar con ellos...


II

Creo que me educaron como niño (gruñido de la feminista que llevo dentro). Durante mi infancia no recuerdo haber lavado un solo plato. Ha de haber sido porque mi padre siempre quiso un niño y después de dos niñas de su primer matrimonio llegué yo en su segundo. Aunque creo que el verdadero problema fue que no me educó como niño rico, sino más bien rojillo, socialista y algo revolucionario. No me extraña que lo del servicio doméstico, en cualquiera de sus formas, sea aún para mi padre algo impensable (a sus 76 años sigue impermeabilizando su propio techo). En esto de las tareas del hogar me quedé entre la espada y la pared: sin dinero ni convicción para que alguien más me hiciera las cosas y sin estar acostumbrada a hacerlas yo misma.


III

Como Sísifo y su roca, limpio y limpio y vuelvo a limpiar. La casa (y todo lo que contiene: ¡maldición!) en cuestión de horas vuelve a estar como estaba antes de que a uno se le ocurriera iniciar la guerra contra el cochinero. Los quehaceres domésticos son la única labor que, si se hace, ni se nota y, ¡ay Dios!, si no se hace declara a gritos mugrosos su ausencia. Entiendo que es importante eso de la limpieza: hasta me entra un placer extraño cuando todo esta en su sitio y rechinando de limpio, pero…


IV

Al menos yo pienso cosas como estas: Marguerite Yourcenar y Simone de Beauvoir, ¿habrán fregado el piso de su casa religiosamente? ¿Tendrá Julia Kristeva alguien que le ayude cuando se trata de ir al super, de cocinar o de lavar trastes? ¿Preferirá Judith Butler ir al laundromat más cercano en lugar de poner dos cargas en la lavadora? ¿Qué piensan Martha Lamas y Marcela Lagarde cuando pasan la aspiradora sobre la alfombra de su sala (en una de esas, sus respectivas salas no tienen alfombra)? Y sobre todo me pregunto: si todas estas mujeres hacen ellas mismas todo esto, ¿cómo se dan tiempo para escribir tanto? (si alguien sabe de literatura al respecto, favor de informarme).


V

Por eso siempre admiraré a Simone Weil. El trabajo pesado no le asustaba, a pesar de que repetidas veces confirmó su torpeza a la hora de meter las manos. Ignoro cuál era la actitud de Simone frente a las tareas del hogar, pero no creo que una mujer que trabajó en una fábrica automotriz y que realizó labores agrícolas pudiera acongojarse por unos cuantos platos sucios en el fregadero. La moraleja de hoy: orando y laborando, orando y laborando.


4 comentarios:

Beatriz dijo...

Oh ¡la división sexual del trabajo!
Por supuesto que Martha Lamas y Marcela Lagarde tendrán quien las ayude... si sus fámulas son sindicalizadas, ya es otra cosa.
Me voy a hacer la comida. Es lo único que disfruto de las labores domésticas y lo que realmente si no lo haces, se nota de inmediato.

Panda en la bañera... dijo...

jajaja. No sé, supongo que Marguerite Durás alguna vez se vio forzada a lavar su taza...o tal vez nunca lo hizo (suuuucia dirty Margou)
Casualmente hoy publiqué una entradasobre las cosas pequeñas, como peines y trapeadores.
Mucho gusto.

Guillaume le dark dijo...

¿Qué tal tu placer culposo o culpable "la tortura" de Shakira?
En este post que debió de llamarse "LA TORTURA" précisament...Quiero compartir con Uds... El que quizás tu jefe(mi suegro platónico hahaha ;P)Pudo llamar a un impermializador DE COMEX(¡VALGA EL COMERCIAL) Y, valga la presumida...Mi papá conocía a Marcela Lagarde, y, claro, que tiene quien le ayude a la exdiputada Presidenta de la Comisión vs los feminicidios en el país...
Y, pues, el último comercial y la última presumida... (Juro que subiré el documental exitoso al youtube que también sufrió "los obstáculos"...Que,lo llevaron al éxito)Concluyo con la frase que dice: Mi amiga, y, suegra platoniquísima Mónica Lavín, quien, sale los miércoles a las 7:55 am...En Hechos AM, Con la Garza y Villalbazo: " Sí una mujer no tiene quien le resuelva las tareas domésticas.Como un escritor que quizás su esposa No sea escritora y, que las resuelva y que pueda decir: "No lo molesten está escribiendo de 8 a 2" ...(op. cit...) Es triple la jornada"

The fool dijo...

Seguramente a Simone no le molestaría lavar unos cuantos platos, pero debo decir que es una joda hacerlo diario.
Me choca hacer tareas domésticas, sólo puedo disfrutar lavar mi ropa, he aquí la razón http://delcineyotrosdemonios.blogspot.com/2008/07/ese-da-no-me-doy-cuerda-laundry-day.html

Salud!