lunes, 31 de agosto de 2009

La tiranía de las apariencias: sobre Los Exitosos Pérez

Televisa lo hizo de nuevo (y miren que lo ha estado haciendo mucho y muy frecuentemente -1-): otra vez se pirateó el talento de los demás con su más reciente remake, Los Exitosos Pérez. La telenovela que en México protagonizan Jaime Camil y Ludwika Paleta es un descarado rip-off, de seguro muy legal porque han de haber comprado todos los derechos, de la serie argentina Los Exitosos Pells. Tanto los Pérez como los Pells narra la historia del matrimonio por conveniencia entre Martín y Sol, asediados por el ojo mediático en su lucha diaria por aparentar la armonía de la cual carecen: son la pareja de presentadores de noticias más atractiva y enamorada de la más importante televisora ficticia en un indeterminado país latinoamericano y, nomás por eso, son quienes más rating tienen. Otra trama televisiva que se aprovecha de los lugares comunes y las obsesiones de la propia televisión -2-, con todo y paparazzis incluidos.

La realidad detrás de cámaras (ay, ¡no me diga!) es otra: Martín es gay y anda con Tomás (José Ron), hijo de Franco Arana (Rogelio Guerra), el dueño de la importante televisora; Sol anda con Diego Planes (Marco Méndez), el reportero estrella de la mentada emisión informativa. Huelga decir que Martín y Sol no se soportan. Harto de tanta apariencia, el insufrible Martín planea irse con la competencia, comandada por Roberta Santos (una Verónica Castro que extrañamente me recuerda a María Félix, la internacional e inolvidable Doña. ¿Será por las joyazas, las pieles o por la edad?). Pero la meritita noche en que Martín iba a renunciar y pensaba firmar su contrato con Santos, se pelea con Franco y tras una caida más que inofensiva queda en coma (muy oportunamente, por cierto, para impedir su salida de la televisora). Franco no puede revelar al público el estado de salud de Martín porque sería desastroso, en términos de rating, claro está, y ni siquiera se atreve a decirle la verdad a su propio hijo. Entonces entra en escena Gonzalo (Jaime Camil, deleitándonos con un segundo papel), un actor en bancarrota idéntico al comatoso que es contratado por Franco para suplir a Martín -frente a las cámaras y también detrás de ellas- mientras éste se despierta. Apariencias, benditas apariencias.

Las apariencias que plagan a Los Exitosos Pérez no terminan con lo que se muestra en pantalla. Bajo el trillado pretexto de hacer una adaptación, el productor José Alberto Castro fabrica una auténtica copia al carbón, con supuesto sabor mexicano, del programa original: baste ver en youtube el primer capítulo de Los Exitosos Pells. Las mismas escenografías, los mismos diálogos, los mismos gags. No se si yo sea la única persona a quien le parece ofensivo que la televisora que machaconamente insiste y chantajea con eso de que es criminal y hasta monstruoso ser un "papá o mamá pirata" ofrezca este tipo de productos -3-. ¿Dónde quedó el mexicanísimo ingenio del que nos jactamos cada que podemos? Otra apariencia más se suma a la lista.

Después de ver el estreno dominguero de Los Exitosos Pérez, un hipotético espectador cualquiera muy bien podría darse de santos y ahorrarse la telenovela: es tan predecible que Sol y Gonzalo se van a enamorar, que Martín saldrá del coma eventualmente para poner en jaque a todos y que algo, por lo menos, de la verdad tras todo este cúmulo de apariencias será revelado en forma por demás escandalosa. Ciertamente la costumbre, el mero ocio o la necesidad de olvidarse por un momento de las terroríficas noticias reales hará que el espectador de carne y hueso se siente frente a su televisor cada noche para ver cómo se va desarrollando la trama de Los Exitosos Pérez (si es que eso pasa en la estereotípica telenovela mexicana). Y, de paso, este pobre espectador tendrá que chutarse los infames comerciales de Felipón -a propósito del informe virtual sobre su tercer año de desgobierno- que anuncian con bombo y platillo increíbles y ficticios logros en este país que hace agua por todas partes, sumando así todavía más apariencias a la interminable lista.

NOTAS
1. El número de remakes telenoveleros de Televisa es tan elevado que hasta da flojera acordarse de cuántos son exactamente. El colmo es que ya está en preparación el remake de Corazón Salvaje, un remake noventero de una telenovela de Televisa de los setenta, adaptación de una novela de Caridad Bravo Adams publicada a finales de los cincuenta sobre la cual también se filmó una película en 1968, que Televisa misma volverá a producir en formato de telenovela este año.
2. Los que saben dirían que el recurso de incluir alusiones a un medio en el medio mismo -teatro dentro del teatro, cine dentro del cine, cuento dentro del cuento- se llama puesta en abismo, lo que se ilustra con la imagen que aparece al colocar dos espejos frente a frente.
3. Productos que podrían muy bien llamarse clones, los cuales, en cierto sentido, pertenecen a la familia de lo pirata, solo que con apariencia (o pretensión) de originalidad y todo tipo de sellos de calidad. Y faltos de cualquier tipo de interés, por supuesto.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

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The fool dijo...

Sabes? Detesto los remakes marca televisa, la producción se ve infinitamente más barata, lo mismo la calidad histriónica, pero eso sí, tratan, como bien dices, de aderezarlo con lo típicamente mexicano, que por alguna extraña razón termina siendo un humor que se nota forzado.
Saludos N!
Y un atrasado feliz día del blog!

Alejandra dijo...

pero los remakes mexicanos, además de chafas y feos, exaltan la pendejez en todos los sentidos. al parecer el (o los) guionista(s)encargado(s) de clonar, entienden el "sabor mexicano" como estupidez, y achatan las situaciones, moralizan los enredos, crean patiños ultradeleznables del estilo la chupitos, actualizan códigos como el rico-blanco-bueno vs. el pobre-prieto-naco/pendejo/malo. nunca falta el pariente pobre pero simpático que vende en la merced y consuela a la buena cuando lo ve todo perdido; como tampoco falta el millonetas intelectual que siempre te recibe en su biblioteca con un puro en la mano...
y entre más escribo, más me enfurezco...
mejor aprovecha la invitación del cuate de cincolinks, y sigue levantando pasiones!!

Moy dijo...

JAJAJA. Yo por eso no veo televisión mexicana, salvo algunas barras culturales. Creo que cada vez producen más cosas sin cuidar la calidad... No he visto Los Exitosos Pérez, aunque ahorita me estoy chutando una telenovelita tonta de TV Azteca y creo que los guionistas cada vez son menos originales y huevones, por aquello de que ni siquiera invierten unos minutos para navegar en Wikipedia e informarse un poco para escribir un guión. Lo digo porque en esta telenovelita hablan de Chiapas como si fuera una selva donde viven puros tarzanes que cazan su propia comida y se bañan en los Lagos de Montebello (donde ni siquiera se puede tocar el agua para no afectar al ecosistema). JAJAJA

nimbemon dijo...

Anónimo: ¿Qué onda con tu link? Le pico y le pico y nada... Solo espero que no seas un virus o una máquina...
Alex: No te enojes, ¡ja! Y el tal cincolinks a mi se he hace que es un programa de esos para mandar comentarios automáticamente...
The Fool y Moy: si, pinchi Televisa. Quien sabe donde tendrán la cabeza sus guionistas, actores, productores...